He llegado a la conclusión de que quien sabe todo el mal que hacen las grandes tecnológicas, y sigue usando sus servicios, es un cómplice o un rehén. Siendo la mayoría de rehenes adictos también.
He llegado a la conclusión de que quien sabe todo el mal que hacen las grandes tecnológicas, y sigue usando sus servicios, es un cómplice o un rehén. Siendo la mayoría de rehenes adictos también.