Fotografía en blanco y negro que captura una serena vista marítima de un pueblo costero.
En primer plano se aprecia una zona de agua tranquila donde descansan varias embarcaciones de recreo amarradas al muelle.
Detrás del puerto se extiende una hilera de casas y edificios de baja altura, con un estilo que sugiere una zona residencial o turística junto al mar. Destaca una pequeña torre o mirador entre las edificaciones.
El fondo está dominado por una colina frondosa y empinada, cubierta de vegetación, que abraza el asentamiento.
Se observa un banco de arena o pequeña isla con aves (posiblemente gaviotas) y un tronco inclinado que sobresale del agua, añadiendo un toque melancólico a la composición.
La imagen transmite una atmósfera de calma y quietud, subrayada por la ausencia de color.